martes, 19 de marzo de 2013

Capitulo 2


Salió de la escuela, después de un agotador día. La profesora de Química la había regañado dos veces, casi nunca le sucedía, pero hoy estaba con sueño y estaba apunto de dormirse. La pillaron desprevenida con dos preguntas, y no supo que decir. Zaira la miró preocupada, pero solo tenía sueño, así que no le dio importancia.
Espero a Pedro afuera, como siempre. Mientras pasaban los alumnos. Miró a Nicolás, el chico nuevo, llevaba tres semanas en la escuela. Le encantaba. Su cabello rubio y sus ojos verdes la volvían loca, y esa personalidad misteriosa, le fascinaba. El muchacho volteó y se encontró con unos ojos verdes que lo miraban, le sonrió, ella embobada le correspondió la sonrisa. Nicolás siguió su camino, mientras Paula  estaba en las nubes.


                     -Llegué  –la voz de Pedro la sobresaltó.–  estás en otro mundo, Pau. ¿Algún chico?  –bromeó Pedro, aunque claramente no quería escuchar un sí de la boca de su amiga.

                     -Nicolás… –susurró– me acaba de sonreír  –dijo ilusionada.

                     -¿Nicolás? –Preguntó– ¿el rubio ese, el nuevo?  –preguntó Pedro. Ella asintió emocionada– me toca Biología con él, es callado. –Observó Pedro– quizás esconde algo.

                     -No exageres Alfonso, no lo conoces –dijo Paula mientras caminaban.

                     -Como sea –dijo Pedro exasperado, no le gustaba mucho el tema de chicos.– Debo contarte algo interesante  –dijo el chico.

                     -¿Qué? –preguntó ella.

                     -Hice una apuesta con Matías  –dijo sonriendo.– debo tirarme a la maestra de matemática. –dijo orgulloso.

                     -¿Qué tú qué? –preguntó ella abriendo los ojos con sorpresa, tal como Pedro había predicho.

                     -Como oíste, si no Matías se llevará mi consola, aparte que Smith esta como quiere, tiene una cola de los mil dioses –dijo Pedro sonriendo y recordándola.

                     -No tienes remedio –musitó ella frunciendo el ceño. Pedro sonrió.

                     -Tengo que disfrutar, y cubrir mis necesidades biológicas –dijo Pedro frunciendo el ceño.

                     -Primero, Smith tiene doce años más que tú. –Dijo ella fríamente.– segundo, ¿disfrutar? Terminarás pegándote una enfermedad por acostarte con tanta perra, tercero, esas “necesidades” pueden aguantar.

                     -Solo porque tú no hayas probado, no significa que los que sí lo hemos probado, no tengamos la necesidad. Realmente tengo que tirármela, sea como sea –dijo él.

                     -No tiene nada que ver que yo sea virgen, lo digo porque la gente normal no está encerrada en su habitación todas las noches, con una chica o chico diferente –dijo ella arqueando una ceja.
                     -Tu concepto de normal, es mi concepto de nerds, sin ofender –dijo Pedro. Ella rodó los ojos.

                     -Como sea Alfonso, haz lo que quieras, cumplí con advertirte. –Dijo ella.– solo te digo, que cuando quieras dejar de tener todas las noches una chica diferente en tu cama, y quieras tener a la misma chica para siempre, no podrás hacerlo.

                     -¿Y por qué no? –preguntó Pedro desafiante.

                     -Porque la chica que quiera estar contigo para toda la vida, la chica que quiera amarte y serte fiel, no es como las putas con las que te acuestas, esa chica se tomará las cosas enserio, y sabiendo tu pasado, ten por seguro, que nunca la encontrarás –dijo ella fríamente. Pedro sintió un extraño malestar en el pecho cuando dijo eso. Si tan solo supiera que la chica que el quería amar, era ella. Ahora se percató de que ella nunca saldría con él, lo conocía tan bien, o por lo menos conocía la fachada de casanova que mostraba. No tenía idea lo que el sería capaz de hacer por ella, dejaría todo por ella. Así de simple.

                     -Tonterías –dijo Pedro mientras miraba al frente seriamente.

                     -Como quieras Pedro, cambiando de tema –dijo ella exasperada.– hoy mis padres no están, mi hermana salió ¿vemos una película? –propuso ella.


Pedro lo pensó, por un lado amaba estar con ella toda la tarde, pero ahora se sentía herido, se sentía vulnerable.


                     -Quizás mañana Paula  –dijo Pedro dando un largo suspiro.– tengo que estudiar.

                     -Está bien, entonces yo entro  –indicó su casa, habían llegado. La casa de Pedro estaba una cuadra más allá.– cuídate, nos vemos mañana, por favor, puntualidad –dijo ella sonriendo.

                     -Lo haré –dijo el riéndose suavemente.– cuídate mucho –pidió sinceramente. Se acercó a ella y besó su frente. Algo de todos los días para ella, pero para Pedro, significaba mucho.– adiós.


Pedro caminó a su casa, saludó a su madre, y se tiró en la cama. Miró su techo, durante un largo tiempo.  ¿Haría bien en mantener esa fachada de mujeriego? Sí, el creía que sí. Solo así, nunca nadie se enteraría de nada.
Se sentó, miró su celular. El fondo de pantalla era una foto de ambos, sonriendo a la cámara, en sus vacaciones pasadas. Ella, siempre simple, su cabello revuelto por el viento, su maravillosa sonrisa, sus ojos verdes, esos labios… que siempre había soñado besar. ¿Qué dirían todos si supieran que estaba enamorado de ella? Sería la noticia del año, seguramente. Pedro Alfonso ama a una chica que no es popular, que no le gustan las fiestas, ni se ha acostado con chicos. Pero él la prefería así, prefería que fuera tranquila, que en vez de emborracharse, se quedara en su casa, viendo películas y comiendo helado, o leyendo un libro, o tocando la guitarra o el piano. Ella era así, simple, pero para él, era perfecta. No tenía nada que envidiarle ni a la porrista más hermosa. Ella no era de vestirse muy provocativa. Solía usar una simple blusa y un jeans, a veces un short, y casi siempre, sus Converse. Usaba pantalones ajustados, pero siempre blusas anchas. Aunque él la había visto en ropa interior, por accidente, hace unas semanas. Tenía una figura bonita, ni muy flaca ni muy gorda. Todo en ella era perfecto, no tenía idea porque aún no tenía un novio, bueno, su amiga exigía mucho en los chicos, odiaba a los borrachos, fiesteros y todo eso. No tenía idea como lo soportaba a él. Bueno, ella lo amaba, no como el quisiera, pero lo amaba como a un hermano. Le confiaba su vida, sabiendo que el jamás la traicionaría. Era lindo sentirse querido por ella, pero desearía poder ser algo más que su mejor amigo.


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Solo una ha comentado y quiero saber si lees gusta esta novela, asi la sigo publicando. El twitter de la novela es @ComoAmarPyP
Gracias por leerla. Besos ☺

4 comentarios:

  1. Recién la encuentro a tu novela. Ya me gusta. Mencioname cuando subas caps please

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  2. Que bueno! Gracias. Pasame tu twotter :)

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  3. Recien la encuentro, muy linda nove, cuando subas me la podes pasar?? mi twitter es @mikatotal

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